Conoce mas sobre las tablas de surf

Si haces surf o piensas hacerlo es importante que conozcas unas nociones básicas sobre las partes de la tabla, sus medidas y como estas pueden influir en el comportamiento de tu tabla.

Aquí encontrarás información útil sobre los puntos claves de una tabla, así como los pros y contras de las distintas formas de las tablas.

Pies y pulgadas

El sistema de medidas oficial para las tablas de surf son pies (') y pulgadas ("). La equivalencia a centímetros sería la siguiente: 1 pulgada = 2.54 cm, 1 pie = 12 pulgadas = 30.48 cm.

Medidas comunes de tablas: van desde los 5 pies 178cm hasta los 10 pies y más.

La longitud es la medida (recuerda, en pies y pulgadas) de la tabla desde la punta hasta la cola o tail. Una tabla larga será más estable que otra que sea corta, ya que tiene una mayor superficie en contacto con el agua y mejor flotabilidad, de modo que será más fácil pararse y mantener el equilibrio; sin embargo será más difícil girar y maniobrar que con una tabla más corta.


Una tabla larga es recomendable en general para novatos. También es recomendable para surfers experimentados que quieren surfear olas grandes, donde se necesita una tabla rápida y estable.
Una tabla corta es recomendable para surfers de nivel intermedio y avanzado que quieran surfear olas pequeñas y medianas, y hacer maniobras.


El ancho es la medida de la tabla de lado a lado y actúa de forma parecida a la longitud, es decir, que contra más ancha sea una tabla, más estabilidad tendrá, pero será más difícil maniobrar con ella.

Una tabla ancha es recomendable para los novatos gracias a su estabilidad, aunque los surfers experimentados usan tablas cada vez más anchas para olas pequeñas ya que al flotar más se le saca todo el provecho a estas olas. Las tablas menos anchas permitirán a los surfers más experimentados hacer maniobras con mayor facilidad.


El grosor es el volumen de la tabla, es decir lo gruesa o delgada o fina que esta sea. El grosor de la tabla es lo que va a determinar, entre otras cosas, que la tabla flote más o menos. A mayor grosor, más flotará (lógico ¿no?), y si flota más, la tabla será más estable, pero menos maniobrable.

Una tabla gruesa es recomendable para novatos y surfers pesados que necesitan más flotabilidad. En cambio una tabla delgada o fina al ser muy maniobrable pero poco estable es recomendable para surfers experimentados.


El rocker de una tabla es la curvatura desde la punta hasta la cola o tail. La curvatura suele ser mayor en la punta de la tabla y algo menor en la cola. Cuanto más rocker tenga la tabla mejor girará, pero será más lenta ya que la curva ofrece resistencia al avance de la tabla en la ola.

Una tabla con mucho rocker es recomendable para olas muy potentes y también para olas movidas ya que la curva de la tabla absorbe los baches de la ola. Para olas con poca fuerza y pequeñas es recomendable una tabla más plana (con menos rocker). Quizá esta opción sea la mejor para los novatos.

Los rieles o cantos son los bordes de la tabla. Es la parte que se encuentra más en contacto con la ola, y su forma puede variar desde rieles redondeados a rieles más afilados.

Los rieles redondeados se agarran menos a la pared de la ola pero con ellos es más fácil maniobrar; en cambio los rieles más afilados permiten a la tabla agarrarse mejor a la ola, y por eso se suelen usar en olas potentes con paredes verticales.

El tail o cola es la parte inferior de la tabla y las hay con varias formas:
Cuadrada, Squash, Redonda, Fish tail y Pintail

Cuadrada, este tipo ofrece buena maniobrabilidad, pero es poco estable. Se suele usar en olas pequeñas. Squash, es como la cuadrada pero algo más redondeada, con lo que se consigue mayor estabilidad en la ola, es la más estandar.
Tail redondo, en forma de semicírculo que ofrece un buen agarre a la ola. Se usa para olas medianas y grandes.
Fish tail, esta forma ofrece buena maniobrabilidad y agarre en olas pequeñas y con poca fuerza.
Pin tail o cola en forma de pico, con la que se consigue un buen agarre a la ola pero poco maniobrable, usada exclusivamente en olas grandes.







El fondo o flat es la parte de abajo de la tabla, la que se encuentra en contacto con el agua. En muchas ocasiones suele tener canales o ser ligeramente cóncavo para que la tabla se agarre bien a la pared de la ola.


Quillas, son las pequeñas aletas que se encuentran debajo de la tabla en la zona del tail. Son las que hacen que la tabla se agarre a la ola y no derrape.  Hay varias maneras de colocar las quillas, aunque lo general es que las tablas tengan tres quillas, una justo al final de la tabla y otras dos un poco más adelantadas a cada lado. Cuentan con un sistema de anclaje que hace que sea fácil ponerlas y quitarlas con una llave especial.


Conclusión

Cada parte de la tabla puede tener características diferentes, pero los shapers combinan diferentes características para conseguir que las tablas funcionen bien en todas las condiciones posibles, y no tengas que elegir entre una tabla estable o una maniobrable, pudiendo tener características de las dos.

Por ejemplo, un shaper puede diseñar una tabla que sea gruesa en la parte que soporta el peso del surfer, y fina desde el centro hasta la punta. Con esto logra que la tabla tenga flotabilidad pero que también sea maniobrable.

Te puedes imaginar que el tema de las formas y diseños de tablas es mucho más complejo de lo que en esta guía has podido leer, de modo que lo mejor, a la hora de comprar una tabla, es pedir consejo a los expertos que sabrán orientarte en el tipo de tabla que necesitas según tu nivel, altura, peso y tipo de olas que vas a surfear.


Edición: Robert Burns

Bibliografía:web española todo surf


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